¡Socorro, nos quieren liberar!
El discurso de investidura de George Bush ya ha hecho estremecer a medio planeta. Jamás la palabra LIBERTAD, pronunciada hasta 42 veces en el discurso, había sonado más aterradora en boca de nadie. La libertad como el fin que justifica la violencia más abusiva. No solo hay que "liberar" Irak, sino también Irán, Corea del Norte, Cuba, Bielorrusia, Zimbabue, Birmania...
Josep Pernau, en un articulo de opinión de El Periódico, reproduce el grito ahogado de millones de ciudadanos de este planeta: